Saturday, September 17, 2005

LIBROS DOMINICANOS

Cirugía plástica
Francisco Comarazamy
Según César Mella Mejía, médico psiquiatra, escritor y profesor universitario, la obra “Aportes a la cirugía plástica dominicana”, es, hasta donde sabe, de los pocos trabajos escritos con ánimo de divulgar y educar en el campo de la cirugía plástica y reconstructiva”, de la autoría del médico Luis López Tallaj.Mella agrega que el citado autor, al producir su trabajo asume la responsabilidad de producir y presentar “un libro que universidades, médicos y la sociedad en general deben adquirir para orientarse sobre los alcances y ventajas de una especialidad clave para la calidad de vida”.La cirugía plástica es una nueva contribución de la medicina a través del bisturí, constituyendo, por decirlo de alguna manera, una de las especialidades médico-quirúrgica de más avance en República Dominicana.El juicio de Mella forma parte del prólogo de la obra. Recuerda que el doctor Antonio Zaglul se quejaba amargamente de que los médicos escribían poco, pero que sin embargo en este siglo la presencia de galenos en la radio, la televisión y la prensa escrita es notable. Hace la evocación a propósito de la aparición del libro de López Tallaj, que viene a poner de relieve su vocación y práctica en “Aportes a la cirugía plástica dominicana”.La cirugía plástica es hoy en día un medio para mejorar el físico de las personas, especialmente en el campo femenino. En su inicio estuvo orientado a auxiliar a los mutilados de la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Argentina es la nación pionera en América Latina en este tipo de cirugía. Hoy está difundida en todo el continente.En República Dominicana esa práctica arriba en 1969 desde Filadelfia, Estados Unidos, por vía del doctor Ivanhos Báez desde el Hospital Salvador B. Gautier.A menudo aparecen en la prensa informaciones de contratiempos en el ejercicio de la cirugía plástica. Y el doctor López enfoca el problema. Dice que esta cirugía no es simplemente un tratamiento cosmético. Explica que no se crea que puede ser realizada en cualquier local y en cualquier forma.No niega pues que hayan riesgos en la práctica. “Ni con todo esto, agrega, podemos decir que “no existen riesgos”, toda vez que “la vida en sí ya es un riesgo y que por lo tanto, no hay nada que se haga en este mundo, que no tenga su parcela de riesgos. Lo importante es saberlo y tomar todas las medidas necesarias para reducirlo a su mínima expresión”.López Tallaj desarrolla su tesis en 17 capítulos y está circunscrito a un lenguaje llano y agradable, facilitando así al lector, aún al neófito, su comprensión.(Imprenta: Editora Teófilo. 165 páginas. Santiago).-

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